Se que en este blog hago poco este tipo de ejercicios, pues estos los cedo más a mi Deviant ID. Pero, dicen sabiamente, que siempre hay una primera vez ^o^. El siguiente es un tipo de breve relato que le elaborado hoy, en función de las celebridades ofertadas a San Valentín. Se que esto sería un tipo de “tributo”, y que terminaría por alimentar un tanto el significante erróneo de este día, pero, realmente, no he podido evitar que la inspiración me llegase, después de analizar reflexivamente el camino que he recorrido; y que, a futuro, he de recorrer, gracias a esos guardianes del alma, que de a uno por uno, cuáles soldados de marfil enfilados en disposiciones diversas, llenan mi ser de felicidad, tan infinita, que podría decir que, por tantos momentos bellos, alcanzo la virtud de la belleza.
Breviario.
A los Guardianes….
Era medianoche, y aún no encontraba la exacta manera de conciliar mi trémulo sueño. Penetrantes gotas de lluvia sollozaban sobre la colonial ciudad, que pronto comenzó a despedir ese particular olor, a suelo mojado, a rico y delicado pavimento urbano, rociado entre los brazos moribundos de una ciudad que, en su lecho de quietud, convidaba al visitante a un penetrante beso de muerte, como afán obseso al suplicio personal, de hundirse en el absorto deseo de la ambición, y la grave desidia personal.
Realmente, me pone a temblar la idea de que aquellos guardianes, que hoy vigilan mi casa; mi frágil techo y, en general, mi integridad, se tornen de un gris oxido, y que internen su paso a las filas del olvido matutino, que bien me ha recordado aquellas situaciones en las cuales, las derivas de la mar me conducían a un paraje desconocido para el cabal hombre….
El vigía del tiempo se ha hecho presente con 12 tintineras campanas, que acompañan, al Son de esta astral nocturna, esta efímera compañía con la que tantos se deleitan, solo en apariencia. Observo detenidamente hacia el balcón, gracilmente enjugado por la mies de la luz de luna. Me aguarda el exterior, me observa detenidamente, quiere que yo sea carne de cañón el día de hoy. Las ratas subterráneas observan mi pérfida condición, burlándose del temor a perderme entre los exteriores; inmensos y verdes matorrales, los cuales adornan la existencia de los otros, de los deconstruidos, de los que aun, en vagabunda realidad, erran sin rumbo definido….
Uno de los protectores del lecho personal, se ha acercado a mi huesuda faz, cuando nublaba mi pensamiento con silogismos bárbaros y paradigmas absurdos que confundían a mi ser. Este, al verme de tal demacrada condición, me ha regalado una pequeña caja, en donde solo encontré papel y una tiza.
- Si sabes cuidar bien de tu caja, la tiza no inundará con su negruzco al papel que contiene.
- Pero es improbable lo que me dices…
- Tan improbable es, como si no lo intentaras, y dieras libre albedrío a tu ser interno…
- ¿Pero qué ganaría con intentarlo?. ¿Es Acaso que ganaré algo de ello?.
- No perderás nada, más tampoco ganaras nada….
- ¿Es entonces, que haces perder mi tiempo con esto?
- Considéralo bien. Si hoy te preguntara ¿Cuál de los dos caminos eliges?, cual sería tu cabal decisión…
- Moverme…
- ¿Has pensado bien lo que has dicho?
- Y por que no habré de pensarlo bién… Esto personalmente, me obligaría a estar estático en un lugar, cosa que realmente me desagrada.
- Llevas razón en ello. Y ahora, pregunto a tu sabio albedrío a que respondas sin tapujos ¿Si el moverse implica manchar aquello que te he confiado, yo siendo, ya guardián de lo público y de lo privado?, harías tal condición.
- Pues si, ya que realmente no quiero perder tiempo en una simple caja…
- Realmente, es decepcionante, tu respuesta alegórica. ¿Es acaso que ignoras el real significado de esto?. Es tan sencillo, y tan real a la vez…
- No entiendo lo que me quieres decir…
- Imagina, guardado mio, que eres la tiza de carbón, dentro de la caja. Y yo, tu guardián, seré la hoja de papel. Te pedía hace unos instantes, que cuidaras de mi, del guarda, pero no has podido hacerlo de ninguna manera que te fuera posible. Y, aparte, has tachado con blasfemas conclusiones al tiempo que de tí emana.
Fue entonces, que el guardián se levanto, y le enseño la caja que me habia regalado, la cual ya habia dejado un rastro grave de tiza sobre el papel y las paredes que le envolvían. Poco después, el guarda me ha enseñado su caja, la cual se ha mantenido impetuosa durante tanto tiempo.
- Guardián, como has logrado hacer eso…
- Paciencia y Planeación. Sabía que si dejaba la caja estática, yo no podría saber de situaciones externas a la caja, pero también sabia que si me alejaba de ella, podría mancharse con negruzco…
El Guardia se dirijió una vez mas a mí, y me dijo
- Amigo y guardado mío, ¿Sabes que esta pequeña caja, simboliza perfectamente al buen amigo del que no lo es?. Es sencillo de comprender… La caja, simboliza al ser amigo en sí, dentro de su estado emocional. Mientras que la tiza, simboliza a todo aquel que tenga relación con el citado amigo, y el cual, sin cuidados, infligirá cierto daño a la Caja.
- Por tanto, amigo mío - dijo el guardián - Conviene a los amigos no dejarse abstraer por lo que pueda estar dentro de la constucción de la caja, puesto que al deconstruirla, enfrentaremos los verdes parajes de la libertad.
- Pero, ¿Como saber si esto corresponde a un amigo, si a este no se le puede deconstruir?
- Observa atentamente la alegoría, si no encuentras por ti mismo la respuesta. Observa y se libre, hombre temeroso.
Yo, después de pensarlo un tiempo, no encontré respuesta alguna al cuestionamiento del Guardián, y este, casi automáticamente, ha lanzado su respuesta.
- Es bien sencillo, el principio del que hablo. Nosotros somos guardianes de un valor invaluable, como lo es la Amistad. Este, nos es puesto a protección para su evolución natural. Pero, si esta última es frenada por el temor y la apatía, seguramente, empobreceremos al amigo, que esta inmerso dentro del valor invaluable de la amistad.
Me pregunte a mis adentros, pocos momentos después sobre ello. Y al final comprendí que el verde paraje, que aguardaba para los eternos, era ni mas ni menos que el producto del mas invaluable de los tesoros de la humanidad: la amistad. Comprendido hube este principio, entendí a la tiza, entendí la razón, y guardé de forma muy celosa la caja que me había encomendado el Guarda. Y me referí, que nunca habra forma tal de pagar tal valor invaluable, mas que siendo recíprocos con aquello que bien se entrega, para su protección.
Fue así, que esa noche que pretendía ser eterna, hundiéndome en sus brazos avernales, pasó a ser una importante convolución dentro de la vida misma, implotando aún, sobre una ciudad ya maltrecha y derruida, pero que sabe mantenerse viva, gracias a la mas bella virtud de entre los mortales.
–>
He aquí mi pequeño texto, en el cual refiero a los Guardianes como “Amigos”, que han pasado a ser parte base de mi propia existencia. Este texto, va dedicado para todo colega, Amigo, Camarada, Compadre, etc… que encuentra dentro de mi propio ser, un poquito de su reflejo, que no por su tamaño, dennota la cantidad de importancia. Este pequeño conjunto de palabras, van dedicadas especialmente a los amigos, con quienes he encontrado, un grato refugio, a la soledad que apesadumbra nuestros frágiles dias terreos.
“Pon aquí tu nombre, puesto que no importa posición, ni orden. Todos tienen la misma importancia, uno del otro. Gracias totales, por estar ahí, cuando uno llegue o no a esperarlo.”
Un Saludo
Buru






— Xavi Macgowan

Comentarios + Recientes